Cómo vender desde la autenticidad, en lugar desde la agresividad.

A nadie le gusta que le vendan, pero a todos nos gusta comprar.

Una frase que, además de cierta, se repite mucho en el mundo marketero.

Y es que asociamos la venta a ese comercial que va de puerta a puerta, al que nunca hemos llamado y el que siempre nos molesta, porque interrumpe lo que estamos haciendo y porque nada más abrir la puerta y verlo ya sabemos que nos va a vender.

Y nos ponemos a la defensiva.

Por eso, además de por razones éticas, es por lo que a muchos no nos gusta la venta invasiva. Ni, por coherencia, queremos redactar textos usando técnicas de marketing agresivas.

Y si tú estás leyendo esto, es porque piensas igual, ¿verdad?

¿Por qué las marcas conscientes, ecológicas y sostenibles, también venden de forma agresiva?

Pero, a veces, cuando tienes un negocio, aún sin quererlo usas algunas de estas técnicas que tanto rechazas.

¿Por qué?

  • Por inercia. Porque lo has visto en tantas webs que se han acabado metiendo un poco en tu ADN.
  • Por creencia. Porque si lo hacen los demás, será que funciona.
  • Por desconocimiento. Porque no te has parado a pensar en qué impacto tiene cada frase.

Piensa, cuando vas a una tienda, ¿cómo te gusta que te vendan?

Si nada más entrar en un establecimiento, alguien te aborda y empieza a hablar, y hablar y hablar:

«Estás en la mejor tienda», «Somos la mejor empresa de la ciudad», «Nuestros productos son los mejores», «Llevamos 20 años trabajando», bla, bla, bla.

¿Qué haces en ese caso?

Seguramente, te vas a ir de esa tienda. O has ido a por un producto en concreto (y te da igual que te mareen), o sales ipsofacto. Y en cualquiera de los dos casos, tu recuerdo de marca no va a ser bueno. Vas a asociar esa empresa a la agresividad de venta.

Pues, en tu web es lo mismo.

Cómo vender desde la autenticidad

Hay muchas cosas que hemos de tener en cuenta a la hora de plantear la estrategia de un texto (ya sabes, el copywriting es escribir por escribir) para no caer en esa venta agresiva que tanto rechazo nos da.

Pero, hay algunas que son muy fáciles de reconocer (y evitar) para ofrecer esa venta que a nosotros nos gustaría recibir.

No hagas esto (si no quieres ser ese comercial pesado)

  • Abusar del yoísmo

Las frases escritas desde la primera persona del singular o plural cansan. Y además, restan credibilidad.

No digo que no hayas de hacerlo, porque has de hablar de tú a tú a ese potencial cliente. Lo que me refiero es que es mejor evitar todas las frases tipo: somos los mejores, yo sé lo que necesitas, somos pioneros, somos expertos en el sector, nuestro equipo es el mejor formado, somos eficientes, etc.

Tu experiencia y tu buen hacer han de quedar patentes, pero no así.

  • Usar el miedo

Aunque tengas claro que quieres vender desde la autenticidad y que no quieres recurrir a usar técnicas de márketing que tiran del miedo, a veces, sin darte cuenta puede que lo hayas hecho.

Sobre todo, si te dedicas a sectores relacionados con la salud y el bienestar.

La línea entre la persuasión y la manipulación es fina y por eso es conveniente tener claro cuáles son tus líneas rojas.

No hagas sentir mal a tu posible cliente para luego venderte tú cómo solución.

Empatiza, sí. Causa dolor, no.

  • Venderte como su salvación

Si vendes desde la autenticidad, damos por hecho que lo que vendes no es una quimera y que no eres ningún vendehúmos.

Ofreces un producto o servicio de calidad y que funciona (Si no, por mucho copywriting que le apliques, no vas a venderlo. Necesitas buen producto/servicio, tráfico y buenos textos. Los tres puntos son necesarios).

Pero, aun así, cuando quieres conectar de forma ética, no puedes mostrarte desde un pedestal, como alguien inaccesible, con la verdad absoluta. Ni como un producto/servicio que cambia la vida 360 grados de un día para otro.

Eso no es real. Ni cierto.

Y, a la larga, más que causarte ventas, afectará a tu reputación.

¿Qué consigues vendiendo desde la autenticidad?

Vender más.

Eso es lo que siempre parece que queremos conseguir. Pero, ¿vender más es vender mejor? ¿Es fidelizar clientes? ¿Es trabajar tu reputación de marca?

Cuando vendes desde tu ética, tus principios y tu porqué, todo fluye.

Recibes comentarios de tus clientes contándoles lo bien que les ha sentado tu producto, cómo les ha ayudado tu servicio…

Eso, además de hacerte sentir bien, te va a generar la mejor estrategia de venta: el boca-oreja. No hay mejor publicidad que un cliente satisfecho.

Y para ello, vender desde tu autenticidad es básico.

¿Cómo vendes tú? ¿Es coherente con la forma en la que te gustaría que te vendieran?