«Esta década es decisiva para que el clima no se enloquezca absolutamente del todo. Y este año, clave para revisar los compromisos que se asumieron en el Acuerdo de París».

Las palabras son de Víctor Viñuales, Director Ejecutivo de EOCDES.

Las pronunció la pasada semana en la presentación del 2º Informe del Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático presentado por ECODES.

Una negociación en la que también participó María García de la Fuente, presidenta de APIA.

Y con ella he querido conversar.

Hemos hablado de cómo la pandemia ha hecho que miremos los temas ambientales con otras gafas: la de la cercanía.

Pero también, de la necesidad de cuidar el medio ambiente, de cómo ha repercutido la crisis en el sector del periodismo ambiental y cuáles son los retos de los periodistas ambientales.

María García de la Fuente, presidenta de APIA.

María, ¿compartes esa reflexión de Víctor Viñuales?

«Sí, la fecha de 2030, como nos gustan los números redondos yo creo que va a ser fundamental para que nos pongamos las metas que podamos alcanzar y que además supongan compromisos reales. Nos jugamos nuestro futuro y nuestra calidad de vida, que tiene que ser mucho más respetuosa con el medio ambiente».

¿Qué papel juegan (o pueden jugar) los periodistas ambientales?

Desde el periodismo ambiental tenemos un papel fundamental que es crear una conciencia. Tenemos que ser conscientes del mundo en el que estamos viviendo y estamos construyendo y que es necesario un cambio de modelo productivo y de consumo y eso conlleva incluir los factores ambientales.

Esto supone un cambio de hábitos y, como todo, costará pero redunda en nuestra propia salud.

Sí, la pandemia lo que nos ha enseñado es que no vivimos aislados y que el ser humano forma parte de la naturaleza. Estos impactos, al final, nos tocan muy de cerca y es necesario cambiar nuestra forma de relacionarnos con la naturaleza y nuestro propio modo de vida.

COVID-19 y periodismo ambiental

¿La pandemia ha puesto de manifiesto que lo que interesa es cuando está relacionado con la salud personal y no tanto con la salud del planeta? ¿Se sigue viendo como algo lejano y los periodistas habríamos de hacer más labor de educación en ese sentido?

Claro, ese es el reto: poder establecer esa vinculación real y mostrar que realmente se pueden hacer muchas cosas.

Desde APIA, ¿cómo consideráis que ha afectado la pandemia al sector? ¿Ha habido una mayor demanda de información relacionada con el medio ambiente?

Sí. Los periodistas ambientales lo que hemos luchado es por tener espacio en los medios.

Tenemos la buena noticia de contar con secciones fijas tanto en El País como en El Confidencial y eso es porque existe una demanda, porque los lectores, espectadores o radioyentes están reclamando más información sobre esos temas para que podamos saber lo que nos estamos jugando y además hacerlo de manera adecuada.

Es un primer paso.

La caducidad del periodismo de impactos

¿Cómo hacer para que esa demanda de información relacionada con el cambio climático se extienda al resto de problemáticas y bondades del medio ambiente y luchar también contra la estacionalidad de esa demanda de información? ¿Ofrecer un periodismo más de soluciones que de impactos?

Claro, el problema es que cuando comunicamos exclusivamente los impactos y las catástrofes, (que se han de contar), lo vemos como algo que nos queda muy lejos.

Si seguimos poniendo la imagen del oso polar la gente no va a sentir que es un problema cercano que le va a afectar.

Pero si, por ejemplo, la reciente borrasca Filomena que hemos padecido, conseguimos acercarla al público y que se den cuenta de que son impactos que nos afectan en nuestra vida diaria y que pueden ir a más…

Ese es el reto, saber comunicar acercando esos problemas.

Periodista ambiental: características

Hablas de saber comunicar, ¿qué características principales consideras que ha de tener un periodista de información ambiental?

Tiene que tener vocación. Que te gusten esos temas y que te empapen de ellos.

Lamentablemente en las facultades de periodismo no hay formación específica de información ambiental y en las que lo hay suele ser una asignatura optativa o una clase que se da dentro de la asignatura de periodismo especializado. Requiere por parte de los estudiantes y futuros periodistas un aprendizaje propio para irte formando en los temas que te gusten (agua, energía, cambio climático, ecologismo…).

Y una vez que te gusta y que te empapas no lo puedes dejar, te engancha.

Por otra parte, que tengas una agenda propia para poder recurrir a fuentes solventes, más ahora con todas las noticias falsas y bulos que circulan por las redes.

Y contrastar información es un trabajo que lleva tiempo y que necesita de una especialización.

El blanqueo de la «bioperversidad»

Mencionas la necesidad de cualquier periodista de contrastar información, sacar la verdad. En el Decálogo de Conclusiones del XIII Congreso Nacional de Periodismo Ambiental, indicáis que «los periodistas ambientales tenemos que limpiar de miedo el periodismo, frente al blanqueo de la “bioperversidad”. ¿Puedes explicarlo?

El problema es que la publicidad tiene un código que es la autoregulación. Es decir, son las propias empresas las que indican hasta dónde se puede llegar con una determinada venta de sus productos.

Lo que sucede es que los términos ambientales son muy atractivos: llamar a algo verde no significa que sea bueno para el medio ambiente y eso no está regulado. Queda muy bonito y se vende muy bien aunque realmente no se sepa claramente qué es lo que significa.

Sería necesario un código de buenas prácticas para que esté más claro a qué llamamos cada cosa y que el consumidor sepa a qué nos estamos refiriendo para poder decidir.

Sumar y sumar

Y antes de acabar, me gustaría volver a hacer referencia al Informe del Observatorio del Cambio Climático que se acaba de presentar. Se resaltaba la necesidad de cooperar y aliarse. De sumar. 

Para luchar contra el cambio climático.

Y de la importancia de la unión, sabéis mucho en APIA.

Tenemos los mismos problemas y retos independientemente del medio o la parte de España en la que estemos.

En APIA somos periodistas de información ambiental de toda España y escribas donde escribas te has de enfrentar a las mismas cosas: tener espacio donde escribir y lidar con temas que no son de tu especialidad porque cada vez el número de periodistas en las redacciones es menor.

¿Notáis que cada vez la unión es mayor?

Sí, porque el que empieza se pica y se engancha. Es una especialización en la que te apetece seguir.

¿Y qué crees que impide el número sea mayor?

Pueden pasar dos cosas: que hay periodistas que de rebote están en medio ambiente y al año ya no, (porque en los medios te van cambiando de sección) y luego, en general, a la gente le cuesta asociarse, implicarse.

Lo que estamos intentando es llegar a cuanta más gente mejor, que nos conozca toda el mundo y que sea gente que se enganche y se quede.

Y ya para acabar, ¿cómo afrontáis este año a nivel formativo? ¿Os habéis planteado hacer algún nuevo Taller de Información Ambiental, aunque sea virtual?

Sí, la idea es recuperarlos.

Nos gustaría hacer uno en Valencia y otro en Sevilla y luego tenemos el Congreso Nacional de Periodismo Ambiental que será en noviembre en Madrid y ese sí o sí que queremos que sea presencial (o semi) porque necesitamos vernos y compartir cafés y conocernos.

Pues por mi parte, ya está todo, si quieres añadir algo más…

Pues que es nuestro momento. El periodismo ambiental ha de despuntar ya.

Cuando hay una demanda de los lectores eso se nota y los medios de comunicación han de volver a apostar por la información ambiental.

Muchas gracias, María por tu tiempo y nos vemos en Madrid 😉

«Una de las lecciones que la Covid ha dejado es que somos seres ecodependientes, interdependientes, y más ignorantes de lo que pensábamos. Estos elementos están influyendo en los planes que la Unión Europea propone para modernizar la economía, entendiendo tal cosa como la suma de la digitalización y la transición ecológica. No sabremos si volverá a haber una oportunidad como esta, pero sí sabemos que los plazos se estrechan.

Es tiempo de actuar. Tiempo de explicar las causas de la crisis climática, de entender bien sus impactos, de contar cómo se puede mitigar y de mostrar cómo adaptarnos a ella. La comunicación de la crisis climática es una pieza esencial para la transición ecológica.»

(Cristina Monge, Asesora Ejecutiva de ECODES. Prólogo 2º Informe del Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático).

Resumen
Bioperversidad: Todo lo verde no es bueno para el medio ambiente.
Nombre del artículo
Bioperversidad: Todo lo verde no es bueno para el medio ambiente.
Descripción
Entrevista a María García de la Fuente, presidenta de APIA. Presente y futuro del periodismo ambiental.
Autor
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