Hola, 

La semana pasada tuve una reunión con Pilar.

Pilar es cuñada de una clienta mía. Me escribió porque estaba preocupada por su negocio y en una comida con su hermano y su cuñada le hablaron de mí.

(Qué alegría da cuando te llega un cliente por un antiguo cliente, ¿verdad?)

Desde hace más de 10 años, Pilar regenta una librería y bueno, te puedes imaginar: competir con Amazon por una parte y la piratería por otra cada vez resulta más complicado.

Su idea era mejorar los textos de su Ig para poder aumentar las ventas de forma online.

Hasta ahí nada nuevo.

Peeeero…

Cuando me hablaba de cómo enfocaba ella su negocio, el mimo con el que seleccionaba los libros, lo que le decían sus clientes…ALUCINÉ.

¿Por qué?

Pues porque nada de eso se refejaba en su web. 

Y cuando digo nada es NADA.

Su página de inicio era una sucesión de fichas de libros. Textos asépticos y repetidos en otras webs.

Y además, tampoco contaba con un Sobre mí.

Y así, era imposible que se diferenciara, que mostrara todo ese cuidado, que la quisieran comprar a ella y no al mejor postor.

Los textos de Ig claro que son importantes, pero la web es tu casa. Es lo primero que has de cuidar.

Pilar me escuchaba atenta y me djijo: «vale, hazme presupuesto para todo» (también hablamos de las secuencias de mails vitales al vender por internet).

Esa misma tarde, cuando recibió el presupuesto me pidió volver a hablar conmigo.

-«Claro, sin problemas», le contesté.

Mira, Gloria, te prometo que a los Reyes Magos le voy a pedir contratarte, pero de momento no puedo permitirme invertir en todo.

            ¿Puedes darme un curso y así escribir yo los textos?».

¿Y qué le contesté a Pilar?

Pues la verdad.

Yo no te voy a impartir un curso.

Pero si puedo asesorarte para que seas tú quien escriba.

Por eso decidí ofrecer el servicio de Consultoría, para personas que o bien prefieren hacerle todo ellas o, como Pilar, no pueden permitirse en estos momentos una inversión mayor.

¿Cómo funciona la Consultoría?

En tres tandas:

1-Nos reunimos 30′ y analizamos qué necesitas.

2-Te envío un pdf con las mejoras (y la explicación de cómo hacerlo) para que tus textos brillen.

3-Nos volvemos a reunir otros 30′ y vemos cómo has aplicado lo aprendido y si aún puedes darles una vuelta.

Toda la info, aquí: Consultoría para marcas conscientes.

Otro ejemplo para los emails diarios a tus clientes

-Tú: Mamá, tengo una idea para crear un negocio. ¿Te la explico?

   («Estoy a punto de exponerte mi idea (y mi ego), por favor, no hieras mis sentimientos»)

-Tu madre: Claro hija, ¿de qué se trata?

  («Eres mi única hija y estoy lista para mentir y protegerte»)

¿Cómo crees que acaba una conversación que empieza así?

Ya te lo digo yo: con nada útil.

Bueno yo, y, sobre todo, Rob Fitzpatrick en su libro «El mom test. Cómo mantener conversaciones con tus clientes y validar tu idea de negocio cuando todos te mienten».

Y es que muchas veces preguntamos mal.

Y eso es peor que no preguntar.

Podemos creer que nuestra idea es fantástica, única y rentable. Cuando en realidad, lo que han hecho es responder lo que queremos oír.

Por no herirnos (en caso de nuestra madre).

Por quitarnos de en medio (en caso de posible cliente).

Hay que saber preguntar.

En los negocios y en la vida.

Pero…

 …si ya has pasado esa fase, si ya has validado tu idea y quieres ir a por todas con unos textos que transmitan toda tu esencia sin caer agresividad ni tácticas para manipular a tus futuros clientes…

Copywriting sin aditivos 

P.D. Te dejo aquí más info sobre el libro por si te interesa.

Tercer ejemplo de email diario para una estrategia de email marketing

Ayer me escribió Lucía.

Lleva muy poquito como suscriptora en esta lista, pero muchos años dedicándose a lo que le gusta: la elaboración de cosmética ecológica.

Le costó arrancar el negocio (¿y a quién no?), pero ahora le salen los números.

No tira cohetes, pero ya es algo más que supervivencia.

Ya me entiendes.

A lo que vamos.

Llevaba tiempo dándole vueltas al tema de los textos de su web.

Los escribió ella hace unos años.

Nunca le acabaron de convencer, pero bueno, salía del paso.

El caso es que ahora que quiere ir más allá: profesionalizar su web. 

Hay webs de la competencia que le gustan, pero no quiere sonar como ellas. 

Ni como nadie más.

Quiere sonar como ella.

Por eso a Lucía, le he hablado de Marina. 

Marina, una psicóloga con la que acabo de trabajar, tenía ese miedo.

Mira lo que me escribió:

Y, ¿sabes cuál fue una de las primeras frases que me dijo Marina cuando vio el primer borrador?:                         

«Ahora, sí soy yo»

Tenía unos textos escritos por mí con los que se sentía más reflejada que en los suyos propios.

Es la «magia» del copywriting (no, no es magia es investigación, estrategia y redacción).

Por eso sé que aunque escriba los textos de Lucía, no sonarán como la competencia ni como si fueran míos.

Será su voz.

No importa si es trabajo con una psicóloga, con una elaboradora de cosmética ecológica o contigo.

No hay corta y pega.

Ni plantillas.

Ni fórmulas mágicas.

Solo copywriting hecho con mucho cariño.

Si sigues con dudas, y quieres que hablemos, ya sabes, un café virtual (cúrcuma o lo que sea) y lo vemos.

P.D. También puedes responder directamente a este email.