Parece que está de moda hablar de nuestro propósito, pero lo cierto es que no es una moda. Es una necesidad.

Tener una empresa alineada con tus valores, con tu filosofía y estilo de vida es básico para tu bienestar emocional.

Por eso es tan importante conocer la causa.

Si has leído a Simon Sinek ya sabrás de qué te estoy hablando si te pregunto por tu porqué.

Si no, déjame que te hable de ello porque es fundamental para que tu empresa consciente tenga éxito.

Conocer tu propósito, clave para tu empresa consciente

Hablar del porqué es hacerlo de tu finalidad, de tu motivo, de tu creencia.

¿Por qué haces lo que haces?, ¿por qué has emprendido?, ¿por qué te levantas cada mañana?, ¿y por qué debería de importarla a alguien?

La respuesta es mucho más profunda de lo que podemos pensar a priori. Y de su respuesta puede depender el éxito de tu proyecto.

Simon Sinek, en su concepto del Círculo Dorado, propone diferenciar tres elementos:

  • el porqué
  • el cómo
  • el qué

Porque la gente no compra qué haces, compra porqué lo haces.

Ahora entiendes por qué te he comentado unas cuantas veces que has de contar con una sección de Sobre mí que muestre tu esencia

Y sí, sé que puedo ser pesada con ello, pero, de verdad, es que es MUY importante.

Si no conectan contigo, no van a comprarte.

Te cuento mi porqué

Cuando elegí estudiar Periodismo no fue solo porque me encantara escribir y pasara horas leyendo. Fue también porque quería cambiar el mundo.

Demasiado ilusa idealista, lo sé.

Pero soy de las que se rebela contra las injusticias, de las que sale a la calle a manifestarse, de las que colaboran con ONGs, de las que algunas personas irónicamente llaman «salvadoradelmundo».

De hecho, si no hubiera estudiado Periodismo hubiera cursado Trabajo Social.

Pero claro, los sueños son una cosa y la realidad, otra.

Y muy distinta.

Por eso dejé el trabajo fijo que tenía en un medio de comunicación. No era feliz.

Lo dejé todo y me fui a Gales, a trabajar de camarera en un hotel.

Y allí, en mitad de la nada, supe que quería aunar el periodismo con el medio ambiente.

Me especialicé y trabajé en la SEAE.

Y cuando mi continuidad allí ya no era posible, paré.

Necesitaba conocerme mejor, enfrentarme a mis miedos, dar alas a mis deseos.

Me formé en copywriting. Pero no porque fuera una moda. Porque quería ayudar a empresas ecológicas y sostenibles a vender.

Y conforme trabajaba con clientes, me di cuenta de que no era solo un tema de ecologismo. Era de ayudar a empresas que rechazaban la venta agresiva, que vendían con valores, con honestidad y con la ilusión de contribuir a hacer este mundo algo mejor.

Me alineé con mi porqué.

Y, de verdad te digo, todo empezó a fluir.

Por eso, te animo a que leas «Empieza con el porqué», a que, si no lo has hecho aún, trabajes en tu porqué y, si te apetece, compartas cuál es el tuyo.